Hazel Eyes

By Armando Perez - septiembre 24, 2026

 



Hazel Eyes de Sam Smith: reseña y análisis del nuevo álbum

Sam Smith es uno de esos artistas que han experimentado una transformación importante desde sus primeros años de carrera. Cuando apareció en la escena musical, se presentó principalmente como una voz británica ligada al pop y al soul, con canciones marcadas por el desamor, la vulnerabilidad y una imagen mucho más contenida.

Sin embargo, con el paso de los años hemos sido testigos de diferentes cambios en su manera de expresarse, tanto musical como visualmente. En “Unholy”, junto a Kim Petras, vimos una de sus transformaciones de imagen más evidentes, mostrando una versión mucho más provocadora y libre de Sam. Después llegó Gloria, un álbum donde se atrevió a experimentar con nuevos géneros, conceptos y una imagen que generó una gran conversación alrededor del artista.

Tres años después de Gloria, Sam Smith regresa con Hazel Eyes, su quinto álbum de estudio, publicado el 21 de agosto de 2026. Pero esta vez encontramos algo diferente: un Sam Smith que no está cantando desde el corazón roto, sino desde el enamoramiento.




El álbum nace de una historia de amor real y está profundamente relacionado con su relación con el diseñador Christian Cowan. A lo largo de sus canciones, Smith explora el amor, la vulnerabilidad, la intimidad y la posibilidad de construir una vida junto a otra persona.

Hazel Eyes: una nueva forma de hablar del amor

Una de las cosas que más llaman la atención de Hazel Eyes es que Sam Smith parece haber cambiado la perspectiva desde la que cuenta sus historias.

Durante buena parte de su carrera, el amor estuvo asociado con la pérdida. Canciones como “Too Good at Goodbyes”, “Stay With Me” o “I'm Not the Only One” construyeron una imagen de Sam como ese artista que encontraba belleza en el dolor y en las relaciones que inevitablemente terminaban rompiéndose. En Hazel Eyes, en cambio, aparece un sentimiento diferente: el amor correspondido.

Eso no significa que el dolor desaparezca completamente. De hecho, una de las ideas más interesantes del álbum es que amar también significa aceptar los momentos complicados de una relación. El propio Smith ha explicado que el disco nació de comprender que estar enamorado no significa dejar atrás la tristeza o las dificultades, sino aprender a atravesarlas junto a otra persona.

Por eso el álbum se siente más tranquilo. No necesariamente porque Sam haya dejado atrás la melancolía, sino porque ahora parece cantarla desde un lugar de mayor seguridad.




Un sonido más íntimo y orgánico

Hazel Eyes también representa un cambio en la manera de construir la música de Sam Smith. El álbum fue desarrollado durante varios años junto a un grupo reducido de colaboradores, entre ellos Simon Aldred y David Odlum, con Smith participando también como coproductor. Esta forma de trabajar permitió que el proyecto tuviera una identidad más íntima y menos dependiente de una gran cantidad de productores.

Musicalmente encontramos influencias de pop, soul, folk, country, baroque pop y R&B, con una producción que en diferentes momentos permite que la voz de Sam tenga un papel protagonista.

Aquí no encontramos necesariamente la producción gigantesca que podríamos esperar después de algunos de sus éxitos más conocidos. Hay espacio para los instrumentos, las voces y las pequeñas emociones.

Es como si Sam Smith hubiera decidido regresar a una de sus fortalezas originales: contar una historia a través de su voz.



“My Guy”: cantar el amor sin miedo

Uno de los momentos centrales del álbum es “My Guy”, el primer sencillo oficial de Hazel Eyes. La canción funciona como una declaración de amor sencilla y directa. Sam no intenta esconder sus sentimientos ni convertirlos en una metáfora complicada: está enamorado y quiere decirlo.

Musicalmente, “My Guy” se apoya en una producción contenida que permite que la voz tenga el protagonismo. Su mezcla de soul y folk le da una sensación cálida y cercana, como si estuviéramos escuchando a alguien hablar directamente sobre la persona que ama.

Sam ha explicado que quería tomar una idea tradicional de las canciones románticas y cantarla desde su propia experiencia como persona no binaria. De esta manera, una frase que podría parecer sencilla adquiere otro significado al ser interpretada desde su propia historia. “My Guy” representa muy bien lo que busca Hazel Eyes: poder hablar del amor sin miedo y sin esconderse.

“Love Is A Stillness”: encontrar paz en el amor

Otro de los momentos más importantes del disco es “Love Is A Stillness”, una pequeña balada que contrasta con otros momentos del álbum.

La canción presenta el amor como un refugio frente al caos y las dificultades de la vida. Pero no habla de un amor perfecto, sino de la tranquilidad que puede existir después de atravesar momentos complicados.

Su duración es de apenas un par de minutos, pero emocionalmente tiene un peso enorme dentro del álbum. De hecho, Smith explicó que la canción surgió inmediatamente después de escribir “Thief”, durante una sesión particularmente intensa, como una especie de primer rayo de luz después de una experiencia emocional oscura.

Después de escuchar a Sam cantar durante tantos años sobre el desamor, resulta interesante escucharlo cantar sobre esa sensación de finalmente haber encontrado un lugar donde puede sentirse en paz.




“To Be Free”: liberarse para poder amar

“To Be Free” es otro de los temas que ayudan a entender el concepto del álbum. La canción explora la libertad emocional y la posibilidad de aceptarse a uno mismo. En este contexto, la libertad no solamente significa hacer lo que uno quiere, sino también dejar atrás ciertos miedos que pueden impedirnos vivir plenamente.

Es una canción que conecta con una de las constantes de la carrera de Sam: la búsqueda de una identidad propia y la necesidad de expresarse sin tener que encajar en las expectativas de los demás.

Las canciones de Hazel Eyes

El álbum está compuesto por 12 canciones, entre ellas “Everlasting Love”, “Hazel Eyes”, “Moondance” con Feist, “My Guy”, “When He’s Gone”, “Thief”, “Love Is A Stillness”, “Sugar Rush”, “Oh Mother”, “Constant Companion”, “Hold On” y “To Be Free”.

“Moondance”

“Moondance”, con la participación de Feist, presenta una conexión más sensorial con la naturaleza y con la transformación que puede producirse dentro de una relación.

Es uno de esos momentos donde el álbum deja de hablar únicamente del amor como sentimiento y comienza a relacionarlo con el entorno, el crecimiento y la transformación mutua.

“When He’s Gone”

En “When He’s Gone” aparece nuevamente una emoción que conocemos muy bien en la música de Sam: la ausencia.

La canción habla de la separación, del vacío que deja una persona cuando se marcha y de ese momento en que nos damos cuenta de cuánto significaba alguien para nosotros.

Es una especie de conexión entre el Sam Smith que conocemos de sus primeros discos y el artista que encontramos ahora en Hazel Eyes.

“Oh Mother”

“Oh Mother” es uno de los momentos más emotivos del disco. La canción habla del dolor, la tradición y la necesidad de encontrar refugio en una figura materna.

La participación del TwoCity Chorus amplía la dimensión emocional de la canción y hace que se sienta mucho más grande, casi como si la experiencia personal de Sam se transformara en algo colectivo.

“Constant Companion”

En “Constant Companion”, Sam habla de la lealtad, el amor incondicional y la posibilidad de dejar atrás el pasado.

La canción representa muy bien una de las ideas que recorren todo el álbum: no se trata de encontrar una relación perfecta, sino de encontrar a alguien con quien poder construir un espacio seguro y continuar avanzando.




Sam Smith ya no canta solamente desde el corazón roto

Creo que esta es la parte más interesante de Hazel Eyes.

Sam Smith ha construido una parte importante de su carrera alrededor de la tristeza. Desde “Stay With Me” hasta “Too Good at Goodbyes”, hemos visto a un artista que encuentra una enorme fuerza expresiva en el desamor.

En “I'm Not the Only One”, el dolor aparece desde la traición. En “Too Good at Goodbyes”, desde el miedo a volver a ser lastimado. Incluso en “Love Me More”, encontramos esa necesidad de aprender a quererse a uno mismo después de haber atravesado momentos difíciles. En Hazel Eyes, parece decir: “Estoy enamorado”.

Y aunque puede parecer una frase sencilla, para alguien cuya música ha estado tan vinculada al dolor, representa un cambio importante. Ya no estamos escuchando solamente al Sam Smith que teme acercarse a alguien porque sabe que podría terminar lastimado. Estamos escuchando a un artista que se permite disfrutar de la relación, hablar de ella y reconocer que también puede existir felicidad después de tantos años de incertidumbre emocional. Eso hace que Hazel Eyes se sienta más maduro y no porque sea necesariamente un álbum más complejo, sino porque muestra a Sam Smith desde un lugar emocional diferente.

Mi opinión sobre Hazel Eyes

Hazel Eyes es un álbum que se siente tranquilo desde sus primeros minutos. No busca necesariamente sorprender con grandes cambios de producción ni convertirse en una reinvención completa de Sam Smith.

Después de haber explorado diferentes sonidos, conceptos e imágenes a lo largo de su carrera, Sam parece haber encontrado un espacio donde puede volver a lo más básico: una voz, una historia y una canción de amor.

El resultado es un disco íntimo, romántico y en algunos momentos vulnerable. Puede sentirse sencillo en comparación con otros trabajos de su carrera, pero esa sencillez también forma parte de su encanto.

Lo que más me gusta de Hazel Eyes es que Sam Smith ya no parece cantar únicamente para nosotros, sino también para la persona que ama.Es un álbum que se puede dedicar.

Y quizá eso sea lo más bonito de este proyecto: después de tantos años escuchando a Sam Smith cantar sobre corazones rotos, despedidas, soledad y miedo, ahora podemos escucharlo cantar desde otro lugar.

No sé qué seguirá después de Hazel Eyes, pero sí creo que es bonito ver a uno de tus artistas cantar desde un lado mucho más íntimo y, sobre todo, desde la tranquilidad de sentirse enamorado.

 

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